1/5/18

PROM Y DÍAS QUE SE QUEDAN DEMASIADO CORTOS (+285)

22:45 0 Comments

¡Hola! Yo ya no tengo ni perdón, pero cada semana es más ajetreada que la anterior y de verdad que estoy intentando sacarle el máximo partido a estos últimos días, por lo que actualizar el blog cada semana es prácticamente imposible.

Hace dos semanas hicimos el SAT, que es el examen que los americanos tienen que pasar para acceder a la universidad: es decir, es parecido a nuestra Selectividad, con la diferencia de que es para todo el mundo igual, se hace en primero de Bachillerato y es mucho más fácil. Ya que el colegio lo ofrecía gratis, nos anotamos y lo hicimos, para ver más o menos como era.

El miércoles fui con Sara a hacer una ruta de senderismo hasta una cascada en el Colorado National Monument, el cual rodea el vecindario donde vivimos y es increíblemente bonito.



Tras recoger el vestido, encargar las flores y tenerlo todo listo, llegó uno de los días que todo estudiante de intercambio espera desde el principio: Prom o, lo que es lo mismo, el famoso baile de fin de curso. El de nuestro instituto se celebró en una granja que se usa como lugar para bodas y que era preciosa, por lo que por la mañana fuimos allí para ayudar a decorar y dejarlo todo montado. Tras esto, fuimos a la peluquería y nuestra host sister preparó nuestro maquillaje.

Como lo habíamos visto tanto en las películas, le pedimos a nuestro host dad que se hiciese pasar por el típico padre que asusta a las citas de la hija enseñándoles todas sus armas y pretendiendo ser hiper-protector. Dicho y hecho, mientras Sara, Marija, la hermana de Sara y yo nos estábamos preparando en el piso de arriba, él se vistió de camuflaje, puso el canal de caza de fondo, distribuyó todas las armas por el salón y les hizo pasar un rato bastante malo, especialmente a las citas de Marija y Sara, ya que eran otros estudiantes de intercambio y, como con la mayoría de los europeos, no estamos acostumbrados a estas cosas.

Una vez preparadas, y con música de fondo para hacerlo más de película, bajamos las escaleras y nos encontramos con nuestras citas para el baile. La tradición respecto a las flores es que la chica le compra el boutonniere (la flor que va en la solapa del traje) al chico, y él le compra el corsage (las flores de la mano) a la chica; por tanto, una vez en el piso de abajo, lo primero que hicimos fue ponernos las flores los unos a los otros.

Lo siguiente fueron las fotos: tras hacerlas en nuestra casa, fuimos a la de Sara para sacar algunas otras y, después de cientos de ellas, fuimos a cenar a uno de mis restaurantes favoritos y pasamos un rato super bueno todos juntos.






Finalmente, nos dirigimos al lugar del evento para empezar el baile. Para solucionar vuestras dudas, os digo que fue exactamente como os lo imagináis y como se ve en las películas. Fue una forma preciosa de simbolizar cómo nos han cambiado las vidas en nueve meses y de culminar un año de una forma perfecta, aunque no fuese exactamente el final.

Tras el baile, fuimos a un restaurante de comida rápida con muchos de nuestros compañeros, como es costumbre en nuestro instituto después de cada baile, y luego subimos a una de las partes más altas de la ciudad, con la música bien alta, para ver todas las luces.

Después fuimos a nuestra casa y terminamos allí la que fue, sin duda alguna, la noche más bonita de todo nuestro año de intercambio.

Agotadísimas, no tuvimos mejor idea para el dia siguiente que hacer una ruta de senderismo con un amigo que, aunque nos dejó muertas, mereció la pena por las vistas tan bonitas. Como ella ya había prometido desde hace meses, cenamos comida italiana que Sara cocinó para nosotros y de la que me acabé comiendo muchísimos platos, ya que estaba buenísima.



El domingo por la mañana fuimos a misa y, tras comer fuera, volvimos a la iglesia por la tarde para un concierto que se celebra anualmente allí en el que se reúnen muchas de las iglesias del valle, juntan a miembros de sus bandas y ofrecen una hora de música. El coro actuaba como parte de él, por lo que tuvimos la oportunidad de cantar con ellos y experienciarlo desde una perspectiva diferente.




La semana pasada pasó volando, como ya están pasando prácticamente todas. El viernes, tras las clases, fuimos a ver la actuación de uno de nuestros amigos a la iglesia, donde estaban recaudando fondos, y luego fuimos todos a cenar a un restaurante de la ciudad.

El sábado por la mañana fuimos a un partido de rugby y, mientras esperábamos a que empezase, escuchamos una sirena con la melodía de una canción; nos llevó medio segundo girarnos, encontrarnos con el camión de los helados y que casi nos diese un patatús de la emoción.

Para terminar el día, hicimos una ruta de senderismo nocturna que se acabó extendiendo hasta las tantas pero que nos dejó con unas vistas preciosas de las luces de Grand Junction (y con unas cuantas espinas de cactus en los zapatos, que esto es pleno desierto).



El domingo nos estrenamos haciendo voluntariado en la misa de niños, donde jugamos con ellos, los controlamos y ayudamos en todo lo que pudimos, y es algo que haremos el resto de domingos que nos quedan aquí. También, por fin, como habíamos estado esperando desde que me mudé a esta familia, cociné paella. No os digo ni lo que les costaron los ingredientes porque os daría un ataque al corazón, pero solo os digo que tenía bastante presión encima para hacerles una paella que supiese decente; tras unas cuantas horillas y bastantes llamadas de emergencia a mamá, he de decir que quedó sorprendentemente rica y cumplió, e incluso superó, las expectativas.




La tarde del lunes, después del instituto, la pasamos montando a caballo. Era una de las cosas que queríamos hacer antes de irnos y, gracias a una señora de la iglesia con muchísima experiencia en rodeos, pudimos montar uno de los suyos. Además, vimos como entrenaba una de las chicas para el propio rodeo, lo cual fue súper curioso.




El martes, en vez de ir a nuestro instituto, pasamos el día en uno de los otros de la ciudad, ya que nos apetecía mucho ver como funcionaba un instituto más grande. Tuvimos la oportunidad también de montar en un bus amarillo que, por tonto que suene, no me podéis negar que a todo extranjero le haría ilusión eso.



El jueves fue el Día de la Historia en nuestro insti y, en el caso de nuestro curso, la temática era, o bien los 50 o la Guerra Fría. Por razones obvias respecto a la dificultad, la mayoría simplemente nos disfrazamos rollo Grease. El día consistió en actividades en las diferentes clases, algunas representaciones y, como no, mucha, mucha comida.




Al terminar, fui con la italiana a hacer una ruta de senderismo que, aunque esa era la idea, se acabó convirtiendo en un paseo de dos horas por los vecindarios ricos que hay por la zona. Luego fuimos a cenar fuera con unos amigos y pasamos el resto de la tarde juntos.

Tras tanta actividad, el viernes fue un día de bastante relax, poner cosas al día y de caminar hasta la gasolinera más cercana a por helado. Solo os digo que, dado que nadie camina en este lugar, las caras de la gente en los coches eran un panorama.

El sábado fuimos a comer fuera con nuestra host sister y su marido y, tras hacer algunas compras, fuimos a cenar a un local donde todos nuestros compañeros de clase prepararon una cena con teatro para recaudar fondos para su viaje a Italia. Fue súper divertido verlos actuar, y también tuvo su gracia escuchar al hombre que anunciaba las pujas que hicieron, porque la velocidad a la que hablaba no era ni medio normal.

Acabo aquí la entrada, que ya es sufiecientemente larga y no quiero dar mucho más la vara. Hablaré del domingo en la próxima entrada que, ya aviso ahora, tardará un poquito en llegar. Como ya dije antes, me quedan muy poquitos días aquí y quiero sacarles el máximo partido.


¡Hasta la próxima!

8/4/18

(+264) EASTER Y MÁS

23:12 0 Comments

¡Hola!

La semana pasada transcurrió con mucha normalidad, con la excepción de que el jueves tuvimos una excursión con la clase de Teatro para ir a ver la ópera de Sueño de una Noche de Verano que, aunque al principio fue un tostonazo, acabó siendo muy entretenida.

fotos del Facebook de CMU
También repartimos la tercera edición del periódico del colegio, en el que publiqué tres artículos. Ojalá hubiese algo así en España, porque los alumnos que lo redactan se involucran un montón y es una forma genial de aprender como es un entorno de trabajo parecido al que nos encontraremos en unos años.

El viernes fue un día de más descanso y de algunas cosillas relacionadas con el baile de fin de curso, pero esto ya lo incluiré cuando hable del baile.

El sábado tuvo unas 48 horas, porque de verdad que no sé cómo hice tantas cosas. Después de parar en el hospital para un recado, fuimos a Freddy's a comer. Fue uno de los primeros "restaurantes" a los que vine en América y me sigue pareciendo de los más bonitos y auténticos en cuanto a decoración.


Tras esto, fuimos a ver un poquito del partido de rugby de unos amigos del instituto; fue mi primera vez viendo uno y, aunque no me lo imaginaba así, tengo que admitir que me gustó bastante. Cuando terminó, fuimos a comprar tacones para el baile y, como no, algún par de zapatos más porque yo he venido a este país para marcharme con el triple de zapatos que con los que me vine.

Al terminar, después de recoger a la italiana, fuimos a hacer una ruta de senderismo que acabó siendo más para pintar la mona que para realmente hacerla, pero en la que nos lo pasamos muy bien.


Después de esto, y agotadísimas, volvimos a casa y preparamos nuestros huevos de Pascua. Aquí lo que hacen es cocerlos y luego meterlos en unos líquidos que venden en todas partes y los tiñen. El nuestro era versión emoticonos, por lo que no nos pudimos resistir.



Tras esto, y ya agotadas con el día, nos pasaos unas cuantas horas en el jacuzzi escuchando música y charlando sobre la vida.

El domingo, día de Pascua, fuimos a la iglesia algo más pronto que de costumbre ya que actuábamos con el coro y teníamos que ensayar. Participamos en los dos servicios (misas) del día y la verdad que fue de ponerse los pelos de punta, súper emotivo.


Después, vinimos todos a tener la comida de Pascua todos juntos. Marija nos preparó el pan propio de Serbia en esta fecha que es parecido a nuestra rosca (claro que no está tan rico jeje) e hicimos alguna de sus tradiciones, como la de competir chocando nuestros huevos y viendo cuáles rompían. Hicimos todo esto no sin antes hacer la búsqueda de los huevos escondidos por todo el jardín, lo cual nos hizo muchísima ilusión. Sin duda, el momento más memorable fue la aparición de la cabeza de un pájaro que el gato había rematado en uno de los huevos porque, a pesar de Pascua, era April Fools', que es como nuestro Día de los Inocentes.

Sara y yo chocando los huevos
Lo único que tiene de diferente el lunes es que fui a la costurera a que me cortase la falda del vestido (un hecho muy interesante y vital en mi blog). El martes, tras ir al colegio, fuimos a hacer unos recados con mi host dad y con Sara, que es prácticamente una más de la familia, y aprovechamos para tomarnos un buen helado. El precio del susodicho se medía por peso, por lo que el de Alessandra, ella bestia como siempre, costó diez dólares. Porque claro, ella se tuvo que comprar su peso en helado y, como buena española, coger las dos muestras gratis que ofrecían por haber comprado. Eso sí, buenísimo. 


Más tarde, fuimos al youth group, como cada martes.

El jueves fuimos de compras con la pequeña de mis host sisters, que tiene 19 años, y con la que nos llevamos súuuuuper súper bien. Después fuimos a su casa y cenamos todos juntos. La verdad que tanto Marija como yo hemos tenido la suerte de haber caído en una host family con la que hemos conectado de una forma muy muy especial.

El viernes por la mañana, nuestro host dad nos llevó a un sitio de nombre impronunciable donde desayunamos, nada más ni nada menos que patatas fritas, perritos calientes con chilli y queso por encima y corn dogs. América.


Después fuimos al colegio para ayudar con los decorados para el baile. Tras volver a casa y descansar un poco, fuimos a cenar a Tequila's, un restaurante mejicano increíble, y luego al cine a ver Un lugar tranquilo, una peli que aún no se ha estrenado en España y que, bueno, no sé si recomendar o no: la historia es súper original, pero fue demasiado lenta en su mayoría para mi gusto. Para terminar la noche bien, paramos en Dairy Queen, una heladería muy típica americana y que hace cada cosa que es para morirse. 

El sábado, tras pasar la mañana organizando y limpiando un poco, fuimos al cumpleaños de Sierra, una de mis amigas del instituto y, sin duda, una de las personas más vitales y alegres que he conocido nunca.


El domingo consistió en ir a misa por la mañana y después a Rooster's, un sitio de alitas de pollo increíble. Tras pasar el resto de la tarde haciendo un proyecto con Marija, termina aquí una semana ajetreadilla como mínimo.

¡Hasta la próxima semana! ❤️











25/3/18

(+250) SPRING BREAK Y VUELTA A CLASES

22:48 0 Comments


¡Hola! Yo de verdad que intento actualizar esto cada semana, pero tiempo libre no es que tenga mucho y, a pesar de que hace que tarde más en escribir, me alegra tener una vida con tantas cosas que hacer aquí. Sin más dilación, aquí os dejo con un resumen de mis vacaciones de primavera (spring break) y la vuelta a las clases.

El lunes, tras hacer un poco el vago por la mañana, quedé con Miya y Rose, unas muy buenas amigas del instituto. Fuimos a patinar y a jugar al laser tag, que es básicamente una batalla con pistolas láser muy divertida. Después, fuimos al centro comercial a tomar algo todas juntas. La verdad es que lo pasamos súper bien y son unas chicas súper curriñas.


El martes fue otro día más de vagonear mucho y ver cientos (unos cuantos) episodios de Reign, la serie a la que estamos muy enganchadas.

El miércoles lo pasamos ganando unas cuantas horas de voluntariado en la iglesia, ya que vaciamos toda la piscina de esponjas para limpiarla; a pesar de que fue mucho trabajo, nos lo pasamos muy bien y todos tuvimos de recompensa pizza para comer.

El jueves tocaba maletas, ya que íbamos a pasar los últimos días de las vacaciones con Mrs. Martens, una de las profesoras del instituto que se ofreció a acogernos y que es un encanto, al igual que su marido. Para empezar bien la estancia, fuimos a comer a Taco Bell y al cine a ver Game Night otra vez. Por si no lo habéis apreciado, voy al cine mucho más que antes y no me importa ver la misma película dos veces si el resto de la gente quiere, ya que tengo una tarjeta con la cual pago diez dólares mensuales y puedo ir a ver una peli al día si quiero; honestamente, no tengo ni idea de de donde saca esa empresa las ganancias, pero funciona perfectamente y oyes, yo encantada, que además aquí el cine es carillo.

Tras parar en el súper y de que ella nos regalase una tarta de cumpleaños increíble para nosotros dos (se llama echarle morro al asunto cuando es marzo y sigo celebrando el mío, que fue en enero). Tanto Marija como yo preparamos platos típicos de nuestro país para cenar: ella cocinó "sarma" y un pan típico de Serbia; yo, como buena española, cociné mi primera tortilla de patata. El asunto de darle la vuelta a la primera que cociné no salió muy bien, aunque la pude recomponer; aún así, la segunda salió con una forma bastante decente, aunque ni comparación había con el sabor de casiña.

El viernes cogimos el coche y fuimos hasta el Dinosaur National Monument, un parque nacional entre Colorado y Utah en el que pudimos ver fósiles e inmensos huesos de dinosaurios junto con los petroglifos más impresionantes que he visto nunca. Si a eso le sumamos lo bonito que era el paisaje, os puedo decir que es un sitio precioso.


El viernes, tras ayudar a mover unos muebles de los abuelos de la familia, fuimos a Boston's para celebrar el cumpleaños de uno de ellos y, aprovechando la ocasión, San Patricio. Todos vestidos de verde, disfrutamos de una comida súper divertida y, para mi alegría gallega, de una banda de gaiteros después del postre.

El resto del día lo pasamos viendo pelis y jugando a juegos de mesa.

El domingo, tras ir al cine a ver Tomb Raider, la nueva película De Lara Croft, fuimos a casa de Sara, la italiana, donde pasaríamos los dos siguientes días. Tras cenar, como no, una pasta que ella misma preparó, preparamos todo para la nada apetecible vuelta a clases.

El martes volvimos a casa y nos reencontramos con nuestra host family, a la que habíamos echado mucho en falta. El resto de la semana transcurrió de forma muy tranquila.

El viernes por la mañana, ya otra vez sin clases, fuimos al colegio a ayudar con las decoraciones para Prom, el baile de fin de curso cuya temática es A Royal Fairytale (Un cuento de hadas de la realeza). Pasamos, literalmente, el resto del día viendo Reign, y creo que quedé martirizada de tantas horas de televisión seguidas.

El sábado, tras levantarnos a la una de la tarde y sentirnos increíblemente improductivas, fuimos al centro comercial en busca de vestidos para el baile. No hubo suerte con esto, pero nos aprovechamos y tomamos algo allí, lo cual compensó lo otro. Después volvimos a ir al cine (si es que ya os digo yo que esta tarjeta es un chollazo) y vimos la peli I can only imagine, la cual fue preciosa.

El domingo, tras ir a la iglesia por la mañana y a Famous Dave's, el que ya se ha convertido en uno de mis restaurantes favoritos, para comer, volvimos al centro comercial y a otras cuantas tiendas en busca del vestido perfecto, esta vez con Sara y Ashleigh, su hermana de acogida. Cuando ya estaba a punto de decantarme por encargarlo online, que era mi ultimísimo recurso, encontré el mío, o sea que no me pude quedar más contenta. 

La verdad que no os imagináis la americanada más grande que va a ser el baile y, aunque no os voy a avanzar nada de momento, ya os lo contaré con muchísimo detalle.

¡Hasta la próxima semana! 

12/3/18

(+231) AMISTAD

23:17 0 Comments


¡Hola! Ya estoy por fin de vacaciones de primavera, o sea que puedo poner esto un poquito al día.

La semana pasada consistió principalmente en prepararlo todo para nuestro cumpleaños el sábado. Aunque el mío fue en enero, con el viaje a Phoenix y todo el barullo del cambio de familia, no lo pude celebrar, así que lo hice este mes cuando cuadraba con el de Marija.



También tuvimos en el instituto las audiciones para El Libro de la Selva, la obra de teatro que estamos preparando ahora en clase, pero que no será tan grande como fue El Mago de Oz; además, tuvimos Culture Day en clase de latín, lo cual sirvió de excusa para empacharse. Como cada martes, fuimos a 4640, el youth group de la iglesia.


El jueves tuvimos la ceremonia de premios de baloncesto, en la que reconocieron a las mejores jugadoras de Varsity y al resto de componentes. Fue muy bonito estar de nuevo con todo el equipo, y después de las formalidades pudimos jugar un partido contra las profesoras, lo cual fue súper divertido y fue, mirad vosotros qué triste, el único partido que ganamos en toda la temporada.

Aunque el viernes fue uno de esos en los que tuvimos clase, fue un día increíble. Organizamos nuestra fiesta de cumpleaños en el local donde tenemos el youth group cada semana, con su escenario, canchas, etc. La organizamos para que cada persona se tuviese que disfrazar de un personaje famoso o una celebridad, y yo fui de Dora la Exploradora. Fue increíble poder juntar a toda la gente que forma parte de mi vida aquí y sentirme tan querida. No puedo ni explicar lo especial que fue para mí ni lo mucho que toda esta gente nos demostró.


El sábado tuvimos el National History Day en Colorado Mesa University, el cual es un certamen de Historia donde, de acuerdo con el tema de cada año (este fue Conflicto y Compromiso), los estudiantes pueden presentar sus trabajos en las diferentes categorías. Nos llevó buena parte de la semana, ya que hacía escasos días desde que nos habíamos enterado de que era en esa fecha. Fue una experiencia muy americana, con los jueces entrevistándonos y observando el resto de proyectos. Para nuestra sorpresa, nos clasificamos para competir a nivel estatal, ya que esto solo abarcaba el ala oeste de Colorado, por lo que competiremos en Denver en mayo. Entre medias de la competición, fuimos a comer a un restaurante mejicano con unos amigos y tuvimos la oportunidad de hacer un tour por el campus de CMU, en el cual pude ver partes del campus que no había visto en el que hice durante el Math Extravaganza.

El domingo madrugamos un poco para poner rumbo a Silverthorne, un pueblecito a una hora de Denver en el que ya había parado cuando fuimos en diciembre a la capital de Colorado. Tras visitar el outlet, fuimos a la casa que habían alquilado unos familiares de mi host family, ya que el propósito del viaje era ir a verlos. Después de charlar un rato, fuimos a un restaurante a comer y luego pusimos rumbo de vuelta a Grand Junction, ya que la nieve amenazaba con empeorar el estado de las carreteras.



Tras esta breve escapada, el lunes volví a la universidad para el Media Day (Día de los Medios de la Comunicación), al que tuve la oportunidad de asistir por ser parte del equipo de anuario y periódico del instituto. Tras una pequeña charla, nos ofrecieron varios talleres o clases de entre los cuales cada persona podía escoger dos. Tras ir a uno sobre la influencia de las redes sociales, pude escuchar a uno de los presentadores de las noticias locales en KKCO 11 NEWS hablar sobre su experiencia en televisión.

Después de esto, otro pequeño tour por la universidad y de la comida, hubo la entrega de premios, en el que nuestro periódico resultó galardonado como el mejor periódico de entre todos los institutos que habían participado, lo cual nos hizo mucha ilusión a todos, porque la verdad es que le dedicamos muchas horas.


El martes, además de 4640, tuvimos ensayo del coro de la iglesia, ya que nuestra próxima actuación será el domingo de Pascua.

El coro durante nuestra actuación anterior.


El resto de la semana transcurrió con normalidad hasta el jueves, ya que, por ser el último día antes de vacaciones, todas las clases fueron muy ligeras, especialmente Latín, en donde nos dedicamos a traducir Bohemian Rhapsody, de Queen, al latín.

Al salir de clase, y tras hacer algunos recados, fuimos a un local para hacernos la manicura y pedicura. Fue una forma inmejorable de empezar las vacaciones de primavera.

El viernes por la noche, después de que nuestra host family partiese hacia un crucero, Marija y yo organizamos tarde de chicas y pasamos unas cuantas horas en el jacuzzi para después ver unos cuantos episodios de Reign, la serie que nos tiene enganchadas.


El sábado llegó la pareja que va a cuidar de nosotros durante la primera parte de spring break, a los cuales ya conocíamos de la iglesia. Tras deambular un poco alrededor del vecindario y que ellos llegasen, fuimos a cenar a una taberna irlandesa increíble.

El domingo fue un día muy productivo; tras ir a ambos servicios en la iglesia por la mañana, fuimos al cine para ver unas películas, y yo en mi caso vi Game night, la cual os recomiendo ver, ya que es muy divertida.

Después de una parada en Burger King, después fuimos al centro comercial y empezamos a buscar vestidos para el baile de fin de curso. Para terminar un fin de semana muy completo, fuimos a cenar a Texas Roadhouse, un restaurante súper americano en el que me llamó la atención el hecho de que te dan cubos de cacahuetes como si fuesen aperitivos y puedes tirar todas las cáscaras al suelo.

Podía hablar un poco ahora del lunes, pero lo dejaré para la próxima semana para que siga manteniendo un poco el orden.

¡Hasta la próxima semana! ❤️

25/2/18

(+217) QUE ALGUIEN PARE EL TIEMPO

21:23 0 Comments


¡Hola! Sorprendentemente, esta vez soy puntual a la hora de escribir. Ha sido una semana ajetreadilla y con muchos buenos momento que están sin duda haciendo de esta la mejor parte de mi aventura americana hasta el momento:

El lunes no tuvimos clase ya que era Presidents' Day; tras dejar a Sara en su casa después de que pasase la noche con nosotras, fuimos a Olive Garden. Olive Garden es un restaurante "italiano" (y lo digo con comillas para no ofender a mi amiga la milanesa) muy popular en todo el país, y yo nunca lo había probado. No sé ni como le dedico un párrafo a este restaurante, pero vamos, que está rico pero muy sobrevalorado. Por la tarde volvimos a ir al cine y después fuimos a casa para preparar todo para la vuelta a la rutina, que se hizo un poco durilla.

He terminado la temporada de baloncesto y, tras haber estado en equipos desde que llegué, no voy a meterme en el de atletismo durante primavera. Han sido experiencias impresionantes y he aprendido más que nunca sobre lo que el trabajo en equipo significa, pero quiero aprovechar estos últimos meses que me quedan con la oportunidad de tener sábados libres, que estarían ocupados por carreras, y semanas sin toneladas de deberes y mucho estrés, especialmente ahora que se acerca el cambio de estación y, si Colorado ya es precioso, no paro de escuchar que esta estación me va a encantar.
Aún así no voy a dejar de hacer ejercicio, por lo que algo que caracterizó esta semana fue la rutina de workout con mi host mom y Marija tras llegar del colegio.

El martes, después de ir a cenar a Qdoba, una cadena mejicana, fuimos al ensayo del coro de la iglesia, al que nos hemos decidido apuntar. Las canciones que cantamos no tienen nada que ver con las canciones de misa a las que estamos acostumbradas, y la verdad que, sin más que un ensayo al mes, son un coro bastante bueno. Tras esto, fuimos al youth group y luego recibimos la visita en casa de una trabajadora de CIEE que vino a conocer a Marija por su programa y que resultó convertirse en una charla súper agradable.

foto del Instagram de 4640 (el youth group)

Tras una nevada impresionante, el miércoles transcurrió sin mayor diferencia. 


El jueves, fuimos con el colegio de excursión a Colorado Mesa University para el Math Extravaganza, una especie de convención de Matemáticas. A pesar de que me gustan las mates, las partes dedicadas a ellas no fueron lo más entretenido del mundo, pero fue genial conocer otras zonas de la universidad que no había antes y pasar un día con mis amigos del instituto. Además, el profesor tuvo el detalle de llevarnos a las oficinas de los estudiantes internacionales, por lo que pudimos obtener más información sobre la universidad en América para extranjeros.


El viernes, de forma excepcional, tuvimos clase, ya que la habíamos perdido el lunes. Tras llegar a casa, vimos varios episodios de Reign, una serie centrada en el personaje de la Reina de Escocia y su vida en la corona francesa y que os recomiendo totalmente, ya que nosotras estamos muy enganchadas. Al terminar, rodeados de nieve y con una temperatura bajísima, nos metimos en el jacuzzi y disfrutamos de dos horas de charla súper agradables. Momentos como esos son los que hacen que, a las puertas de marzo, no me pueda hacer a la idea de lo triste que me va a poner el día en el que estas montañas de Colorado no me rodeen; esta ciudad se ha convertido en mi segunda casa y dejarla me va a costar muchísimo.

El sábado lo dediqué principalmente a deberes y proyectos, aunque fuimos a comer fuera y pude ir por primera vez a la Dollar Store, que es lo más parecido a los chinos que he encontrado en América y que, como buena fan de los bazares y todoacienes, me encantó.

El domingo fuimos bien temprano a la iglesia, ya que el coro tenía que cantar en los dos servicios (misas) y tuvimos que ir a ensayar un poquito antes. Las canciones eran increíbles (por si las queréis escuchar, fueron tres: Rise and singLet the heavens open, Holy Spirit) y fue una experiencia preciosa poder formar parte de algo tan americano y ver cómo la gente disfruta tanto de su vida en la iglesia y de su música. También tuve la oportunidad de ver un poquito de la misa de los niños, que de verdad que es una pasada: con juegos, participación... Estas son algunas de las fotos de la página web de la iglesia, para que os hagáis una idea de lo que tienen montado para los peques:


Después de ir a comer a Dave's, un restaurante que tiene un pollo para morirse, el resto del día consistió en relajarse y organizar todo para la semana que viene, que pinta muy cargadilla.

¡Hasta la próxima semana! ❤️